Taquillas automáticas en comercios de barrio, junto a las estaciones y los sitios que vas a ver. Reservas desde el móvil, abres con un código y recuperas tu equipaje cuando vuelvas.
No hay mostrador, ni resguardo, ni nadie que manipule tu equipaje. La taquilla es tuya hasta que la abres otra vez.
Eliges el punto y el tamaño desde el móvil, y pagas al momento. Ves la disponibilidad real de cada taquilla.
Recibes cuatro dígitos. Los marcas en la pantalla, la puerta se abre, metes la maleta y cierras.
El mismo código la abre las veces que quieras dentro del horario que has reservado.
Cuesta lo mismo guardar una mochila que una maleta grande. Eliges el hueco que necesitas y ya está.
Mochila, bolso, cámara, bolsa de compra.
Una maleta de facturación de pie, o dos de cabina.
Maleta XL, carrito de bebé, equipo deportivo.
Empezamos por donde el viajero se queda sin sitio donde dejar la maleta: al lado de las estaciones y a la salida del alojamiento.
Ponemos las taquillas en tu local, se las apañan solas y tú te llevas parte de todo lo que facturen. No atiendes a nadie, no tocas ninguna maleta y no pones un euro.
De todo lo que facturen las taquillas de tu local, cada mes.
Máquinas, instalación, mantenimiento y seguro corren de nuestra cuenta.
De pared, repartibles en dos frentes. Y un enchufe corriente.
Locales en toda Barcelona para empezar. El que firma se queda la zona.