Taquillas automáticas en comercios de barrio, junto a las estaciones y los sitios que vas a ver. Reservas desde el móvil, abres con un código y recuperas tu equipaje cuando vuelvas.
No hay mostrador, ni resguardo, ni nadie que manipule tu equipaje. La taquilla es tuya hasta que la abres otra vez.
Eliges el punto y el tamaño desde el móvil, y pagas al momento. Ves la disponibilidad real de cada taquilla.
Recibes cuatro dígitos. Los marcas en la pantalla, la puerta se abre, metes la maleta y cierras.
El mismo código la abre las veces que quieras dentro del horario que has reservado.
Pagas por la taquilla, no por bulto: si te caben dos maletas dentro, pagas una. Solo eliges el hueco que necesitas.
Mochila, bolso, casco, bolsa de compra.
Una maleta de cabina de pie, o dos mochilas grandes.
Maleta grande de facturación de pie, carrito de bebé, equipo deportivo.
Empezamos por donde el viajero se queda sin sitio donde dejar la maleta: al lado de las estaciones y a la salida del alojamiento.